El Mundo Lunes 18 de Junio de 2001

Iñaki Alberdi: Acordeonista
En 10 años contaremos con un repertorio nuevo de 150 obras para acordeón.

Por J. P. Huercanos.


     
   

 

La presencia del acordeonista Iñaki Alberdi (Irún, 1973) en el panorama musical ha traído consigo un hecho excepcional para la evolución de la música y de la cultura: la continua aparición de un nuevo repertorio para este solista y su instrumento. Alberdi está enérgicamente dedicado a la difusión de sus virtudes como agente activo de la música contemporánea. La creación surgida en torno a su vertiginosa trayectoria musical resulta impresionante. Los autores y músicos que han colaborado con él hablan excelencias de su trabajo. El joven instrumentista de Irún, que también forma parte del grupo Oiasso Novis, acaba de grabar un disco en solitario, integrado dentro de las Juventudes Musicales y cuenta con otros proyectos discográficos con un sello de Hong Kong, además de dedicarse a una intensa labor interpretativa y docente.

Resulta normal la presencia de un músico vasco que toque el acordeón, pero no que no haga folclore. ¿Qué le ha llevado a seguir por el camino de la interpretación de la música contemporánea con este instrumento tan "marcado"?
Conocí el instrumento por su faceta folclórica, pero tuve la gran suerte de que me enseñaran otros caminos posibles. Así comprobé que me sentía bien trabajando en esa dirección y descubrí que podía llevar mi capacidad musical hacia un nivel muy alto. Después, el simple hecho de hacer música y colaborar con buenos intérpretes y orquestas me terminó de convencer. Así he quedado enganchado de por vida.

¿Cuál es el repertorio del nuevo disco?
A excepción de la versión para dos acordeones de Petrushka, de Stravinsky, interpretada junto con Iñigo Aizpiolea, el resto son obras compuestas en los últimos años. Figura el estreno de una pieza de Agustín Charles, una obra del compositor de Zumarraga Gorka Hermosa y otras de Luis de Pablo, Gabriel Erkoreka, Jesús Torres y Sofía Martínez.

¿Qué próximos proyectos discográficos tiene?
El próximo año tengo la intención de grabar obras para acordeón y otros instrumentos escritas por compositores vascos como Ramón Lazkano, Zuriñe Fernández Gerenabarrena, Antonio Lauzurika, Pascal Gaigne, Luis de Pablo, Gabriel Erkoreka y Joseba Torre. Mientras tanto, grabaré con Hugo Productions, el sello discográfico de Hong Kong, la sequenza de Berio, además de otras piezas de Gubaidulina, Jokinen, y Ligeti y Jesús Torres.

Su presencia ha generado un fenómeno de vital importancia para la evolución de la cultura, como la creación de un repertorio para un instrumento y un solista.
Que eso ocurra suele depender del instrumento que uno toque y del interés que tenga por la música actual. El intérprete que tiene la voluntad de crear repertorio busca la colaboración y provoca obras para ser expuestas a la nueva sociedad. Si además, el instrumento es nuevo, como el acordeón, genera una atención especial en los compositores, que quieren probar nuevas ideas en nuevos instrumentos. Así se provoca una dinámica interesantísima de colaboración. Que un compositor musical plasme en el papel su idea, gracias a la transcripción que un intérprete puede hacer con su instrumento, es una experiencia muy enriquecedora. Si, además, se puede realizar junto con otros músicos que aportan sus propias perspectivas, resulta mucho mejor para la definición del instrumento. El acordeón cuenta con una tradición exagerada como solista.

¿Ha tenido que realizar una labor de convencimiento para demostrar que el acordeón es algo más de lo que parece?
El mismo hecho de tocar y que la gente escuche, es suficientemente revelador. Tenemos una visión tan folclórica del instrumento, que el choque que se produce con la música actual es genial. A la hora de buscar esa primera ocasión es cuando uno encuentra más impedimentos. Pero siempre he conocido a gente que se ha apasionado por el instrumento, que me ha ayudado y evitado tener que presentarme.

 

     

 

¿Cómo se han producido los contactos con los compositores para crear el nuevo repertorio?
Es una cadena. Un estreno lleva a otro y así se suscita el interés. Empecé así hace tres años y ahora la producción es muy importante. Ahora estreno, en solitario o con otros instrumentos, cerca de una docena de obras al año. La próxima temporada serán 15. A este paso, en 10 años contaremos con un repertorio nuevo de 150 obras.

Resulta una cifra impresionante. ¿Es más habitual en otros entornos musicales?
No. Quizás en otros periodos ha habido instrumentos que han generado muchas obras. Pero en este momento, no es algo habitual.

¿El hecho de que exista esta efervescencia de compositores y nuevos intérpretes como usted le lleva a pensar que está viviendo un momento excepcional?
Queda poco tiempo para planteárselo. Pero tener un volumen constante de estrenos de obras de compositores que trabajan con seriedad me permite disfrutar mucho. Es posible que se esté viviendo una revolución en el mundo musical vasco, porque hasta ahora no se había producido un fenómeno como éste. Pese a todo, hay compositores e intérpretes que entran en el circuito y otros que se quedan fuera.

¿Considera que tiene la responsabilidad de difundir el nuevo repertorio?
Yo lo hago porque me gusta, esto es lo primero y fundamental. Y, además, me encuentro en una profesión en la que resulta poco probable darse por satisfecho. No asumo ninguna responsabilidad más que la de disfrutar con la creación y la interpretación. Que esto coincida con un momento en el que se está originando un nuevo repertorio para un instrumento tradicional, no es el objetivo ni el fin de mi trabajo.

¿Cómo plantea su militancia en Oiasso Novis?
Oiasso es un taller de creación de música contemporánea para música de cámara. La base son los saxofones, la percusión, acordeón y la cinta electroacústica. Su labor es estrenar y crear. Acabamos de actuar en el Festival de Toulouse y estamos preparando un programa para la Quincena Musical. La primera parte está concebida como un homenaje a Berio, e incluye las sequenzas para voz (con Itziar Lesaka) y acordeón, además de una obra de Lindberg. La segunda son estrenos de Enrique Vázquez, María Eugenia Luc y Pascal Gaigne.

¿En qué radica el factor de novedad que supone la recreación de este instrumento en un registro contemporáneo?
El acordeón tiene una gran expresividad y riqueza tímbrica. Se adapta perfectamente al lenguaje actual, aunque también a otros registros de música pura como Bach. En los últimos 20 años, se ha creado un repertorio original muy importante. En este trazado compositivo han quedado patente todas sus virtudes, que han atraído a los nuevos compositores. En la década de los setenta se experimentó mucho con la versatilidad del instrumento y se pecó, incluso, de realizar un repertorio con poco contenido musical y mucho efecto. Los compositores actuales están explorando la capacidad tímbrica, la combinación con otros instrumentos, la dinámica y su expresión. El último factor necesario es la disposición de los instrumentistas a abordar la música contemporánea.

           
             
   IÑAKI ALBERDI ABRIL - 2004