| Programa
de Radio: NASTI DE PLASTI
Dirigido por: Patricio Otero
Fecha: 12-11-03
El acordeón se engalana
“
Popular” es quizá el adjetivo que mejor defina al acordeón.
Un instrumento que está viviendo su época dorada,
precisamente lejos del ámbito popular, gracias a geniales
compositores del siglo XX que le han escrito fascinantes capítulos
que protagonizar. Esto no sería suficiente para hablar de
auge, si no fuera por el trabajo intensivo de los nuevos jóvenes
intérpretes que continúan buscándole las cosquillas
al acordeón. Y aquí es donde aparece Iñaki
Alberdi ( Irún, 1973), excelente intérprete y difusor
de las nuevas tendencias a los botones. El aerófono que le
acompaña tiene aproximadamente la misma gama cromática
que un piano, y amplía notoriamente sus posibilidades con
respecto al instrumento popular, gracias a la evolución técnica
que ha sufrido. La capacidad expresiva del fuelle hace el resto.
Si
escuchamos el instrumento en manos de Iñaki, descubrimos
que nos encontramos ante un púgil muy bien preparado. Cuenta
con un lucido currículum repleto de colaboraciones con algunos
de los compositores más relevantes del momento, y un amplio
y variado repertorio, que hacen de él un músico versátil
y atrayente.
En
el disco Colección de Jóvenes Intérpretes nº
8: Iñigo Aizpiolea & Iñaki Alberdi ( JM, 2001)
interpreta junto a su colega algunas obras que engrandecen al acordeón
como “ Itzal” de Jesús Torres y saca brillo al
acordeón tecleando a dúo “ Petrouchka”
de Stravinsky.
¿ Sienten ya el vibratto en su corazón?
¿ La
evolución del acordeón pasa obligatoriamente por la
música contemporánea?
En gran medida sí.
Es un instrumento que apenas tiene unos 50 años en su forma
actual, aunque cumple 175 años de historia. Su evolución
ha permitido que con el tiempo algunos de los compositores más
importantes escribieran para el acordeón. Como cualquier
otro instrumento, su época de mayor difusión es aquella
en la que se comienza escribir música original para él.
En este caso se ha visto muy beneficiado por las colaboraciones
del mundo de la música actual ( siglos XX y XXI), como Luciano
Berio, Magnus Lindberg, György Ligeti, Toshio Hosokawa o Franco
Donatoni. Estos compositores han puesto mucho de su parte para que
se diera a conocer el acordeón. Cuando alguien así
escribe, la repercusión que tiene en la programación
actual es mucho mayor.
Al tratarse
de obras actuales, debes sentir la emoción de estar participando
de una música que está diseñando las futuras
sendas los músicos venideros.
Participas más
activamente que quien interpreta una música, que aun siendo
de un gran compositor, ya está definida, dicha y requetegrabada
hace... 50 años y puede que escrita hace 250. De esta forma
te sientes más activo, eres una vertiente más. Afortunadamente,
tanto en España como internacionalmente, hoy en día
somos muchos los que participamos en ello.
Pero sigue
siendo una música minoritaria. ¿Verdad?
En esto de la música
existen muchas divisiones, futbolísticamente hablando. No
todos participamos de la gloria y la fama de la música clásica,
de la ópera o de los grandes divos y divas. Pero la música
contemporánea permite sentirse beneficiado en todos los aspectos.
La cuestión está en encontrarse en el momento y el
lugar adecuados a la hora de interpretarla.
¿ Está
reñida con el gusto popular?
No necesariamente.
Yo conozco gente que le gusta mucho la música profana y antigua,
y también la contemporánea; sin embargo no le gusta
la música del siglo XVIII o XIX.
Así
que sobre gustos...
Efectivamente. Por
supuesto que el gran público se engloba en otro tipo de repertorio.
En este caso, el folklore es la raíz del acordeón,
y esto es algo que no debemos olvidar. Gran parte del poder de captación
que tiene viene de la música folklórica.
Precisamente
en el País Vasco la trikitixa goza de gran prestigio.
En parte hemos perdido
un terreno importante respecto a la trikitixa por mostrar solamente
la faceta clásica del instrumento. Y es una pena, porque
evidentemente aquello que se hace con la trikitixa se puede hacer
también con este acordeón. La diferencia estriba en
que con el acordeón podemos ir más lejos.
Vivimos en un mundo
en el que todo tiene que estar en los medios de comunicación,
tener una amplia repercusión, porque si no parece que no
estás ahí. Es una cuestión de modas. Las cualidades
del instrumento están ahí, así que tiempo al
tiempo. Si observamos, por ejemplo, la guitarra, en cien años
de historia que tomemos, seguro que ha habido momentos pletóricos,
momentos malos y de reanimación. En el folklore quizás
ahora necesitemos un reajuste las capacidades técnicas del
acordeón.
¿ Cómo
se explica que en el País Vasco haya un movimiento tan fuerte
en torno a la música contemporánea?
Por una parte ha habido
grandes compositores como Luis de Pablo o Carmelo Bernaola
( Miembros de la Generación del 51) que han nacido aquí,
aunque luego hicieran carrera en otros lugares, y han creado un
nexo con las nuevas generaciones. Además, siempre que han
podido han apoyado a los nuevos creadores del País Vasco
y resto de España.
Por otro lado está
la ayuda institucional. En este momento existen ayudas a la creación
en el País Vasco, y esto ayuda muchísimo a que los
compositores puedan trabajar en unas condiciones dignas. Por último,
nos hemos juntado una generación de intérpretes jóvenes
que estamos en pro de la música actual. Esto es algo común
a toda España.
Una referencia
importante es el Laboratorio de Música Electroacústica
del Conservatorio Superior “ Jesús Guridi”.
En Vitoria Carmelo Bernaola empujó muchísimo la música
actual. Una de las cosas que ayudó a que esto saliera adelante
fue la creación del Laboratorio de Música Electroacústica.
Además
de tocar el acordeón, también juegas con este tipo
de sonidos ¿ verdad?
Claro. El acordeón
tiene un espectro sonoro amplísimo y esto para la música
electroacústica es genial. La fusión que puedes conseguir
con todo tipo de tímbricas y tesituras es impresionante.
En la obra de Maite Aurrekoetxea “ Bersakada Batekin”
( obra para acordeón y cinta) todo lo que suena son sonidos
del acordeón. Casi siempre es así.
¿ Sólo
suena acordeón?
Sí. Normalmente
lo que se hace es grabar sonidos del acordeón, se procesan
y se tratan en el ordenador. Esto es lo que va a servir de diálogo
a lo que el solista interprete en el momento, y también está
escrito. De alguna manera es un dúo entre una cinta grabada
y el solista. Cuando esto se hace bien no se distingue qué
es lo que está ocurriendo en el momento y qué está
grabado. El proceso también se puede hacer en tiempo real,
por ejemplo, un instrumento da un sonido y se proyecta a toda la
sala a través de la amplificación, procesado y tratado
en el mismo momento.
Parece que
la música contemporánea está buscando nuevos
caminos de exploración.
Sí, siempre
los está buscando, pero creo también que ha tocado
techo. Se ha experimentado tanto durante el siglo pasado, que la
buena música actual es aquella que sabe aprovechar todas
esas investigaciones de una forma madura, combinándolas y
aportando una visión personalizada a través del compositor
y de su forma de expresión. Se ha conseguido un grado de
madurez en torno a las nuevas creaciones muy interesante.
Cuando estás
en el escenario y comienzas a tocar unas notas tan agudas como las
de “Fragilissimo” ¿ No ves caras de desagrado
entre el público?
Todo depende de dónde,
cómo y cuándo lo hagas. Lógicamente si tocas
ante un público especializado en música clásica
no puedes tocar eso. Lo que sí puedes hacer es un programa
clásico y dentro de él incluir una o dos obras actuales,
simplemente para intentar aportar una visión nueva a la gente
de lo que el instrumento puede llegar a hacer. En cuanto a los comentarios
a este tipo de programas, los hay de todo tipo. Hay gente que te
dice “ Qué lástima que has tocado esas dos obras”,
y gente que opina “ “ Me ha agrado mucho escuchar estas
dos obras, porque no pensaba que el acordeón podía
llegar a sonar así”. Yo creo que compensa participar
en dar ese tipo de cultura al público. La perspectiva del
instrumento cambia completamente cuando escuchas algo que está
escrito para el instrumento.
En la historia
de la composición para acordeón parece ser que se
llegó a pecar de efectista.
En los años
70 los compositores ven el acordeón una especie de diccionario
de nuevos efectos. Para ellos es una fuente de inspiración
constante, y emplean un lenguaje muy efectista. Lo cual no quiere
decir que no se pueda enmarcar en un contexto clásico, pero
el propio lenguaje era tremendamente efectista. Después,
en los 90, con las aportaciones de Berio, Lindberg, Donatoni y muchos
otros se ha conseguido una visión más madura de las
posibilidades del acordeón.
Has viajado
a Rusia y Finlandia para estudiar. ¿ Es importante salir
al extranjero para cursar estudios?
A mí me ha servido
para ver las cosas de fuera. Si te quedas aquí, y depende
de con quién estudies, también puedes aprender muchísimo.
Pero el hecho de salir, además de la parte más humana,
te aporta otra perspectiva de tu país. Además, aquello
que aprendes en países donde llevan muchos años trabajando
la música actual siempre es aplicable después en tu
vida cotidiana.
¿ Tienes
composiciones propias?
No, yo ya tengo bastante
con tocar. Como puedes comprobar, lo que toco es bastante sencillo
(ríe). Hay gente capacitada para tocar, componer y dirigir;
y todo lo hace fantásticamente bien. Bueno, pues yo no, yo
toco y con eso me basta.
No le dedicas
tiempo a la composición, de momento.
No, dedico tiempo a
tocar y la pedagogía. Soy profesor en la Escuela Superior
de Música de Catalunya y también en el Centro Superior
de Música del País Vasco Musikene. Como profesor he
descubierto cómo funciona la pedagogía en este país,
algo a lo que antes era completamente ajeno. He visto que hay muchas
carencias. Hoy en día un chaval lo tiene bastante difícil
para llegar a tocar bien. Me refiero sobretodo a la enseñanza
elemental y media. Parece ser que hay varios conservatorios superiores
en España que están apostando fuerte por un plan de
estudios muy completo para el alumnado, pero hasta que llegan ahí...
Es la asignatura pendiente de los responsables. Tanto por el número
de horas que se imparte a la semana, como el tipo de profesorado
que se encuentran o los programas de estudio. Es bastante decadente
lo que tenemos hoy en día entre manos.
¿ Has
visto esas carencias en nuestra enseñanza al compararla con
la de otros países europeos?
No quiero decir que
allí sea todo perfecto, pero han ido aprendiendo, desde hace
años, de los errores que han cometido, y aquí estamos
empezando a hacerlo. Tenemos mucho trabajo por delante.
Lo ideal es que el
alumno se beneficie de una escuela con capacidad organizativa, de
manera que su enseñanza esté bien coordinada. Que
no vaya estudiar armonía sobre un un tema “ x”
por un lado, de contrapunto sobre otro tema “ x”, de
cámara sobre otro tema, de su instrumento... Sino que todo
complemente su enseñanza y aprendizaje: que la cámara
complemente lo que está aprendiendo de forma individual,
que la armonía complemente lo que está aprendiendo
en el ámbito interpretativo. Para eso hace falta que el centro
esté muy bien coordinado desde arriba; si no, termina siendo
desmotivador para el alumno. A veces ocurre que estás estudiando
asignaturas únicamente por cumplir créditos, y no
complementan nada lo que estás haciendo o vayas a hacer.
¿ Qué
hay de la formación Oiasso Novis en la que participas?
Nació en el
98. La idea ha sido trabajar tres instrumentos base, que son acordeón,
percusiones y saxofones, más la electrónica. Desde
este cuarteto se ha creado un taller de colaboración con
compositores actuales. En estos años se habrán estrenado
más de 20 o 30 obras. Esa formación es la base a la
que se han ido sumando otros instrumentos en función de las
obras que se fueran a estrenar.
En
este proyecto trabajas codo con codo con Pascal Gaigne.
Como sabrás Pascal ahora tiene una proyección muy
fuerte a través de la música para películas
como Piedras o Silencio Roto...
En
estas películas apareces tú también tocando
el acordeón.
¿
Te gustaría volver a hacer música para cine?
¡ Sí,
es muy divertido! Además es una gozada para trabajar: te
llaman, te dicen lo que tienes que tocar y te citan para ir un día
al estudio. Estás allí una mañana, o un día
como mucho y ya está, ése es todo el trabajo. Luego
ves el resultado con la imagen y te quedas alucinado con el director,
el compositor, los actores...
En tu repertorio
también incluyes obras de Piazzolla.
Sí, pero cada
vez menos. Esto también es cuestión de modas. Ha habido
una saturación de Astor Piazzolla. Independientemente de
que escucho esta música y me encanta, terminé cansado
de interpretarla. Estuve trabajando con un quinteto que se llama
Tangoneando ( guitarra eléctrica, piano, contrabajo, violín
y acordeón). Lo pasamos genial.
Termina el
disco de Juventudes Musicales con “ Petrouchka” de Stravinsky.
¿ Quién hizo este arreglo que interpretáis
a dúo Iñigo Aizpiolea y tú?
Este es un arreglo
para dos acordeones de James Crabb ( Irlanda) y Geir Draugsvoll
( Noruega), que son dos intérpretes que viven en Dinamarca.
Básicamente es igual que la pieza original. Lo que ocurre,
es que en el acordeón la capacidad melódica de ambas
manos depende de un solo fuelle, por eso en este arreglo se intercambian
los papeles de los intérpretes, para que aquél que
lleva la melodía no tenga que estar sujeto al ritmo en la
mano izquierda. Se ha intentado compensar el balance para dos instrumentos
aerófonos con fuelle, que tienen otra manera de expresar.
Esta obra es muy popular, es una maravilla.
A ver cuándo
tenemos oportunidad de verte actuar con semejante acordeón.
No es tan grande como se oye.
En
la portada del disco te tapa casi medio cuerpo.
Pero eso creo que es un efecto ( risas).
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